trabajadora de veterinaria se la chupa a su compañeros de trabajo

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La cámara se sitúa en la trastienda de la veterinaria, un lugar oscuro y sucio donde se respira el aroma a desinfectante y animal. La trabajadora, una mujer de cabello desaliñado y uniforme ajustado, mira fijamente a sus compañeros de trabajo con lujuria en sus ojos.

Los hombres, con sus manos llenas de pelos de animales y sudor en sus frentes, se acercan a ella con deseo palpable. Uno de ellos saca su verga erecta, mientras el otro le levanta la falda dejando al descubierto sus muslos gruesos y su tanguita rosa empapada.

‘¡Mamáme la pija!’, grita uno de ellos con rudeza, y ella obedece sin dudar, hincándose en el suelo y tomando la verga entre sus labios húmedos.

Los gemidos llenan la habitación mientras la mujer mamando se atraganta con cada embestida, sintiendo como la verga le golpea la garganta una y otra vez.

Entre jadeos y insultos, los compañeros se turnan para cogerla. Uno la toma por detrás, apretando sus tetas con violencia, mientras el otro se sitúa frente a ella, obligándola a realizar una doble mamada desenfrenada.

‘¡Sí, así, dame verga por el culo!’, suplica ella entre sollozos, sintiendo la brutal penetración anal que la hace estremecer de placer y dolor al mismo tiempo.

El sudor empapa sus cuerpos mientras continúan cogiendo con furia desenfrenada, ignorando los ladridos de los perros y los maullidos de los gatos que se escuchan desde la sala contigua.

El sonido de las nalgas chocando contra las caderas, el olor a sexo que impregna el ambiente, la visión de la mujer sometida a la voluntad de sus compañeros, todo se fusiona en una escena grotesca y excitante.

‘¡Voy a cogerte hasta hacerte venir!’, anuncia uno de los hombres con voz ronca, incrementando el ritmo de sus embestidas mientras la mujer gime de manera incontrolable.

La venida es inevitable, un chorro de semen caliente se derrama sobre el rostro de la mujer, mezclándose con su saliva y sus lágrimas de placer extremo.

Exhaustos y satisfechos, los compañeros de trabajo se alejan dejando a la mujer arrodillada en el suelo, con su cuerpo temblando y su rostro cubierto de fluidos.

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